Una vista al pasado


    ¿Alguna vez os ha pasado que miráis una obra que hicisteis hace años y, aunque os encanta, sentís que algo no termina de cuadrar? Eso me ocurrió hace unos días al rescatar de la estantería a una de mis criaturas del 2023: el camaleón.

    Después de tres años de experimentar, aprender y afinar, decidí que era el momento de aplicar un poco de "alquimia" y transformar su entorno. Hoy os presento el resultado de esa evolución.



El punto de partida (2023)

    En 2023, me centré mucho en el modelado y la pintura. Quería conseguir esa textura escamosa tan compleja y esos colores tan brillantes y llamativos. El camaleón parecía funcionar por sí solo, pero el diorama original tenía una base de musgo plano y uniforme que, con el tiempo, empezó a parecerme un poco sosa. Le faltaba algo pero no sabía el qué. Así que lo dejé estar, macerando lentamente para darme una respuesta en el momento que estimase oportuno. 



La redecoración botánica o cómo dar vida al suelo

    Para esta actualización de 2026, el objetivo era claro: integrar al camaleón en un entorno vivo y orgánico. Quería que se sintiera parte del bosque lo más real posible, no solo una figura "puesta" sobre una rama.

        El suelo: Cambié el musgo liso y radiactivo por una mezcla de texturas, añadiendo tierra, sutiles piedras blancas y pequeñas hojas secas caídas para romper la monotonía y dar profundidad. También mejoré el tono de esos verdes tan chillones.

        Naturaleza trepadora: Añadí a las enredaderas unas cuantas hojas que daban más visibilidad a las mismas. Antes creo que pasaban algo desapercibida.

        Los otros detalles: El último toque ha sido un helecho miniatura modelado hoja a hoja en papel. Desde hace tiempo que intento conseguir hacerlos pero no conseguía esa terminación orgánica, me parecía todo demasiado "plasticoso".



    Al final, la miniatura no es solo pintar o modelar; es congelar un fragmento de la naturaleza en un espacio reducido. Esta pieza marca el inicio de una nueva etapa aquí en Formularia, donde el proceso y cada detalle lo son todo.

    Y a vosotros, ¿qué os parece el cambio? ¡Os leo en los comentarios!



Halloween

 Llega Halloween y como otras veces, las creaciones tienen un estilo especial, siniestro pero al mismo tiempo lleno de detalles. Este es el primer post de los dioramas que tengo pensados para esta fecha y los días 30 y 31 no deberíais perderos el evento en instagram porque ¡va a ser de miedo!






Érase una vez un pingüino amarillo

Puede parecer de verdad un cuento, pero lo cierto es que apareció delante del objetivo de Yves Adams un peculiar pingüino amarillo y realmente merecía un homenaje.



Esta curiosa ave se encontró en las islas Georgias del Sur y fue toda una suerte dar con este precioso ejemplar entre los cientos de miles de compañeros que viven en esas playas. 



 Quise mostrar lo que puede llegar a destacar un individuo diferente entre una enorme colonia, así que de ahí que la figura central sea de mayor tamaño y el resto de pingüinos sean de apenas 2 mm.

Resurgir de las cenizas

Como íbamos diciendo, hay que renovarse o renovarse, no se admite otra opción. A veces es difícil estar actualizando por aquí, es más llevadero subir unas fotos a instagram que sentarse delante del ordenador y escribir algo. 

El proceso de estos fénix ha sido complejo, largo pero muy interesante. Cada una de estas figuras tiene el cuerpo lleno de plumas hechas una a una y eso hace que sea imposible no querer cada uno de ellos, no sabría elegir el que más me gusta porque todos tiene su historia detrás, sus problemas, aciertos y errores.

Todo comenzó con un "voy a intentar darle una vuelta a mi marca" y de pronto ¡3 personas querían su fénix! ¡Increíble!

Ahora toca hace uno especial, un reto aún mayor si cabe porque debe ser un fénix distinto... espero poder deciros que ha sido un éxito, mientras tanto, os dejo las fotos de los que ya he realizado. 


Ya sabéis que podéis encontrar todas mis creaciones en mi cuenta de instagram (link bajo el título del blog).